Oct
6

La Banca siempre gana

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El Banquero, Salvador Dali 1971

Desde que el pasado 18 de Febrero, los efectos de la ya reiterada crisis de las subprime se cobrase su primera víctima, el banco británico Northern Rock,nacionalizado posteriormente. El sistema financiero europeo comenzó a dar síntomas de debilidad y la pregunta del ¿qué pasaría si mi banco quebrase? comenzó a inundar las mentes de muchos europeos.

Cuando un banco quiebra, el usuario únicamente tiene garantizados una parte de sus depósitos, que en el caso español es de 20.000€. Debemos resaltar, que apenas hace unas horas, el Gobierno ha decidido aumentar el Fondo de Garantía de Depósitos, aunque se desconoce en que cuantía y porcentaje, determinada por la reunión de los ministros de finanzas europeos. Por tanto, hasta el momento, si nuestro banco quebrase, el pequeño ahorrador recibiría hasta un máximo de 20.000€ por persona y entidad.

Lo curioso es que cuando se dirige hacia los deudores, los usuarios están obligados a devolver el 100% de la deuda contraída hasta el momento. Recordemos que uno de los activos más valorados entre los bancos compradores, es la cartera de clientes y el capital pendiente de cobro.

Esperemos que uno de los pocos efectos positivos de esta etapa, sea la creación de una nueva clase de consumidor, mucho más exigente con su sucursal bancaria, y así cerrar la etapa de “hagan juego señores”.

Oct
1

Ya tocaba

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Euro

Escudo contra el crudo y azote de los exportadores, hoy el poderío de nuestra moneda única ha sufrido el mayor revés desde su estreno en 1999.

La alarma que generó la posible caída del banco franco-belga Dexia, ha obligado a Francia, Bélgica y Luxemburgo a inyectar 6.400 millones de euros dentro de una ampliación de capital con el objetivo de restaurar la confianza.

Esta nueva muestra del contagio del virus financiero en Europa, ha propiciado el castigo de los mercados ante una mayor confianza de recuperación de la economía estadounidense. El euro ha llegado a registrar un descenso intradía del 2,95% frente al dólar situándose en 1,4076 frente a los 1,4441 del lunes, estaremos atentos al aguante del soporte en 1,40 dólares.   ´

De esta manera, el púgil americano comienza a recobrar su viejo color verde apoyado por la confianza generada, ante la previsible aprobación del Congreso de un plan para mejorar la situación del sector financiero, y así calmar los mercados para estimular la economía. Además, la mejora no esperada de la confianza de los consumidores en la economía, 59,8 puntos frente a los 58,5 del mes anterior y los 55 previstos por los analistas. Esto, unido a la creciente inquietud por los efectos de la crisis financiera en el viejo continente, ante el rescate de algunas firmas del sector por parte de algunos países, han contribuido a mejorar la situación en EEUU.

Hoy, los índices americanos han experimentado fuertes subidas, destacando el Dow Jones de Industriales (+4,68%), Nasdaq (+4,97%) y el S&P 500 (+5,27%) . Del lado opuesto, en Europa el IBEX-35 ha cerrado con un incremento del (+0,38%) y el Eurostoxx50 (+1,00%). Y en Asia el Nikkei ha cerrado en un (-4,10%) y el HangSeng (+0,76%).

Mar
28

Crisis… ¿Dónde?

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Manual de Crisis

“Crisis”. Esta es probablemente hoy en día la palabra más oída y utilizada en cualquier tertulia de cariz económico que se desarolle en España. Muchos la usan al “tun-tún”, sin entender lo que implica en realidad o cuáles son sus hipotéticas repercusiones. Pero se ve que es la moda y “viste” mucho utilizarla, quizá es porque quien lo hace cree que por el hecho de citarla gana automáticamente credibilidad.

Somos un país paradójico. Capaces de pasar de la euforia colectiva de saber que nos hemos convertido en la 8ª economía mundial (en términos de PIB y por poco tiempo), o de intuir que pronto podríamos superar también a Italia, al desánimo más absoluto por unas predicciones que no nos son nada halagüeñas. ¿Pero señores qué queremos? ¿Qué es lo que hemos estado sembrando todos estos años de crecer a más del 3,5% (lo cual es muchísimo para ser un país plenamente desarrollado, capitalista e integrado en la UE) y no aprovecharlo como deberíamos haberlo hecho?

Durante años hemos fomentado que el sector de la construcción fuera la locomotora de nuestra economía desoyendo a los expertos que sin tener que hacer ningún alarde de conocimientos técnicos nos predecían una caída en picado no muy lejana. Quizá finalmente no lo vaya a ser tanto, afortunadamente. Pero de lo que no hay duda es que hemos hecho nuestra como nadie, la máxima del “pan para hoy y hambre para mañana”.

El sector de la construcción es el típico sector muy intensivo en mano de obra que en caso de estar en alza ayuda a reducir rápidamente la tasa de desempleo. A este fenómeno le debemos las bajas tasas históricas de paro registradas en nuestro país que en algunos casos han rozado el 5%, que como sabréis es considerado por muchos como “pleno empleo” o “paro coyuntural”. Sin embargo todos están de acuerdo en que el crecimiento generado por este sector, aunque produce un rápido crecimiento, disminuye el paro y ayuda a maquillar las cifras macroeconómicas españolas, sin embargo, y aquí está el problema, no es un sector “eficiente”. Y la “eficiencia” es la otra palabra clave de la economía española porque tradicionalmente carecemos de ella en comparación con otros países. Si a una balanza por cuenta corriente crónicamente deficitaria (como es el caso de la española), le añadimos una mano de obra poco cualificada, una industria relativamente poco eficiente también, un tejido empresarial compuesto mayoritariamente por pymes, y como guinda un sector líder en la economía que es el de la construcción que no se caracteriza precisamente por su valor añadido ni por su inversión en I+D(+I), tendremos los ingredientes de este gran pastel-falla que antes o después nos tenía que explotar en los morros.

Y debemos dar gracias que según parece este “aterrizaje” no será todo lo brusco que en principio se anunciaba. Estaba claro que España dado su nivel de desarrollo no podría continuar creciendo al 3,8% por mucho tiempo. Sin ir más lejos Alemania no llega al 2% y Japón lleva años sumido en un carrusel de subidas y bajadas en torno al 1%. Pero aún así y con esa terrible crisis acechándonos, parece que la rebaja en las previsiones de crecimiento del año que viene no bajarán más del 2,7%, lo cual sin dejar de ser un “decrecimiento” tampoco puede ser considerado como un dato excesivamente negativo.

Como siempre se suele decir en estos casos, es hora de que España empiece a mirar con decisión hacia la inversión estratégica en I+D y en una mano de obra preparada y eficaz para al menos poder competir a nivel global con los países de nuestro entorno con igualdad de armas y unas perspectivas de futuro esperanzadoras. Mimbres no nos faltan; decisión, confianza en nosotros mismos, y cabeza para hacerlo de la forma más adecuada quizá sí.