Abr
17

Dibujando las multinacionales españolas

La internacionalización de la empresa española, como el amor romántico que hoy conocemos, tiene fecha de nacimiento y un porqué.

A principios de los noventa la ID española apenas era del 1% del PIB, mientras que a finales de los noventa más del 9% del PIB. España pasó de ser importante receptor de capitales (finales de los 80) a ser un gran emisor de capitales (finales de los noventa: 5,6% de los recursos mundiales). Este cambio convirtió a España de receptora en emisora neta de recursos entre 1997 y 2000. En 1999, España se situaba en el sexto lugar con más de 39.000 mill. de euros. En este momento es cuando comienzan a surgir las primeras grandes empresas multinacionales españolas. Actualmente, España se sitúa entre las 10 economías más abiertas del mundo (65% del PIB).

Desde comienzos de los 60 hasta la entrada en la UE América Latina superó a la UE como receptor de IDE procedente de España donde destacó el sector manufacturero. Entre 1986-1990, la inversión española dirigida a países comunitarios superó, en todos los sectores, a la dirigida a América Latina

En la década de los noventa podemos observar un gran dinamismo de la inversión española en América Latina (primer país inversor europeo y segundo mundial, llegándose a 20.000 mill. de $ en 1999, a destacar los sectores energéticos (electricidad, petróleo, agua y gas), intermediación financiera y seguros, transportes y comunicaciones.

Observamos un fuerte descenso de la ID española en América Latina desde 2000 y un aumento de la ID de España hacia Europa dada la crisis económica de algunos países latinoamericanos (Argentina), el aumento del riesgo-país (Venezuela y Bolivia) y la segunda integración europea derivada de la moneda única.

Todos tenemos claro que las empresas no juegan con su dinero (shareholders y stakeholders en general) porque sí… Las empresas españolas han seguido una estrategia fundamentada en motivos perfectamente perfilados y alineados con sus intereses. En primer lugar, si las empresas españolas decidieron apostar por América Latina fue debido al evidente crecimiento económico de muchos de estos países (sobretodo en los 90). ¿Y solo por esto? Nada más lejos de la realidad, la propia saturación “en casa” y en general europea hizo que los empresarios españoles vieran en Latino América un suculento, aunque como todos los negocios en esta vida, arriesgado mercado potencial. La incertidumbre en estos países que anteriormente frenaba las firmas españolas se vio compensada por una “aparente” mayor estabilidad jurídica e institucional y una evolución hacia estructuras políticas más democráticas que hicieron que finalmente las grandes empresas españolas se lanzaran a por este mercado. (Recuerden que anteriormente la presencia internacional podría tacharse de nula, llegar a ser una de las economías más cerradas dentro de la OCDE no es decir poco amigos…). Pero como todo en esta vida, la estrategia es fundamental y, hacerse con sectores desregulados o sectores de servicios liberalizados antes que otros paises (tales como minería, hidrocarburos, gas, agua, telecomunicaciones…) también jugó su papel a la hora de decantarse por América Latina.

Pero no todo fue debido a las oportunidades, los lazos culturales -tales como la lengua- que unen nuestra patria con nuestros hermanos latinos (de hecho, si son latinos es por nosotros, españoles, portugueses, italianos… no lo olvidemos) fue el otro gran motivo a parte de las oportunidades mencionadas.

Por otra parte, si debiéramos caracterizar a las empresas multinacionales españolas de algún modo… ¿Cómo lo haríamos? ¿Qué factores o rasgos explican qué características similares entre ellas? O dicho de otro modo, ¿qué tienen las empresas españolas con presencia internacional en común?

En primer lugar podemos hablar de concentración, ya que pocas empresas son las culpables de la mayoría de la inversión (entre 1994-2000, las empresas con capital superior a 60 mill. de euros explican el 80% de la inversión. Entre ellas, 6 empresas el 57%). Por otro lado, se observa que gran parte de ellas responden a un crecimiento internacional (forma de entrada) basado en las adquisiciones (adquisición de participaciones mayoritarias que permiten implantar el “know-how” de gestión mediante un control completo). Podemos seguir dibujando el perfil de la empresa tipo española en el extranjero mediante una estrategia mayoritariamente multidoméstica con adaptación como es el caso de los sectores tales como banca, telefonía, electricidad…).

Pero toda rentabilidad tiene un riesgo asociado, y no todo han sido alegrías para nuestras empresas en el extranjero. Permítanme recordarles los casos de Endesa en Chile y Unión-Fenosa en la Rep. Dominicana, las grandes pérdidas de Telefónica con pérdidas netas de 5.600 mill. de euros en 2002, el gran batacazo de Repsol al adquirir YPF justo en el momento anterior a la devaluación e impago también en 2002. Podríamos nombrar también los “tratos” de BBVA con Fujimori que tanto daño hicieron. Por eso hablábamos antes del binomio rentabilidad-riesgo, ya que las empresas multinacionales españolas invirtieron en países con alto riesgo político, proveniente de sus sistemas de gobierno y de la situación política presente en ellos (Argentina, Bolivia, Venezuela, Perú…).

Hablando de riesgos en Latino América… La hispano-argentina Repsol YPF acaba de descubrir un yacimiento de petróleo de gigantescas dimensiones cerca de Brasil. Algunos afirman que es el más grande descubierto en los últimos treinta años en el mundo, y las acciones se han disparado debido a ello. Justo se ha descubierto el mismo día en el que como viene siendo habitual se ha superado otro registro histórico en el precio del barril alcanzando un máximo histórico de 113 dólares americanos.

¿Hacia donde nos vamos a dirigir ahora? ¿Siguen siendo estos países tan atractivos? ¿Por donde van los tiros? ¿Hacia dónde seguiremos creciendo?

 

[Gran parte de los de los datos están extraídos de la Universidad de Valencia, a su vez si desean ampliar información consulten: Durán, J (2004): Empresa multinacional e inversión directa española en el exterior. Universia Business Review, tercer trimestre, 114-122. Casilda, R. (2004): Internacionalización e inversiones directas de las empresas españolas en América Latina 2000-2004. Situación y perspectiva. Documentos Cidob]

Mar
31

Apuntes sobre globalización en España, costes y beneficios

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Diferentes formas de concebir lo que llamamos globalización hacen que el mismo hecho de definirla resulte algo conflictivo. Mucho se ha escrito sobre ello, con lo podemos hablar de dos “bandos” bien diferenciados, los que están en contra de los resultados de la globalización y sus consecuencias, y los que opinan que el mismo hecho de estar “fuera” del comercio internacional es lo que hace que ciertos países no se desarrollen… bueno, hasta aquí el típico dilema o disputa… Pero… ¿y cuando nos referimos a España? ¿Cómo ha afectado la globalización a nuestro país?

Globalización

España presenta un retraso “lógico” asociado con la globalización a causa de su particular historia. No debemos olvidar que España era la economía más cerrada durante el periodo posterior a la IIGM (dentro de la OCDE solo Turquía lo superaba). ¿Entonces cuando hablamos de globalización hemos de partir desde el Plan de Estabilización de 1959? Tal vez así sea… lo que esta muy claro es que con la entrada en la UE las cosas han cambiado cómo decía el ministro de finanzas Rodrigo rato: “Desde 1970 a 1995, España fue incapaz de crear trabajo, lo cual es un logro del que nadie puede estar orgulloso”. “Desde 1995 a 2002, se crearon 3.4 millones de trabajos. Hemos cambiado la situación social”

Aparecen datos positivos como los ofrecidos por el FMI (Fondo Monetario Internacional), que indican que en los 20 últimos años España ha multiplicado por 3.6 la renta per cápita ajustada y, en este período sólo hay 4 países desarrollados que han logrado mejorar más rápidamente que España su nivel de la prosperidad: Irlanda, Luxemburgo, Malta y Chipre. España en los últimos 10 años ha aumentado desde 87% de los ingresos per cápita europeos al 100%. Además, las empresas españolas no tenían importancia internacional, pero con el paso del tiempo (y a medida que la economía se abría al exterior). España pasó de ser receptor de IDE (inversión directa extranjera) a convertirse en partícipe de prácticamente todas las economías del mundo. Sabemos que la globalización ha traído grandes beneficios tanto en Europa consolidando el sector de bienes y servicios como en Latinoamérica (más dirigido este mercado a bienes no comerciables como el gas, electricidad…)

Podemos decir que estos hechos sugieren un estrecho vínculo entre la internacionalización de las firmas españolas y sus mejoras en términos de convergencia hacia los países miembros de la UE.

Pero… ¿que hay de los costes de la globalización? Eso de invertir en el extranjero… ¿No nos enseñaban en las facultades de economía que podía importar “volatilidad”? ¿Se esta viendo esto en cierta manera con el “aún reciente credit crunch americano”? ¿Qué hay de la deslocalización de las empresas que no pueden competir en costes y se van a Asia? ¿Qué hay de los problemas de inmigración (sobretodo como sabéis de Latinoamérica y los “países del este”) que conlleva la globalización en España, tales como perdidas de puestos de trabajo? (a pesar de que contribuyan al PIB… que les pregunten a los astilleros a ver que opinan…).

Después de un brevísimo repaso… ¿Que mas cosas positivas y negativas nombraríais a favor o en contra de la globalización en España? ¿Podemos decir que en términos globales nos ha beneficiado? El debate queda abierto.

Mar
18

“Spain is chic” … pero el milagro español toca a su fin…

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Sugún un artículo del Financial Times de hoy martes, España es un país de moda. Aparte de las alusiones a la superioridad en cifras que recientemente hemos alanzado frente a Italia (superioridad que el que aquí escribe no comparte, por ser eso, cifras nominales), diversas personalidades e iconos de la actual sociedad española son mundialmente reconocidos.

Dudo mucho que factores como el oscar ganado por Javier Bardem (desde aquí una felicitación) influyan mucho en la situación económica de todos aquellos que tenemos dificultades para llegar a fin de mes. Con relación a Italia mi percepción es que, por mucho que haya cifras que puedan conducir a conclusiones triunfalistas, superar a un país cuya bien conocida industria exporta a medio planeta me parece precipitado. Esa entrada de capitales es algo de lo que España carece casi por tradición, salvo excepciones como el grupo Inditex (Zara) y pocos casos más.

Desde que los primeros indicios de una crisis han asomado en el panorama económico he reflexionado de la siguiente manera: si la bonanza económica de los últimos años se debía en gran parte a la construcción, ¿cómo podrá España reponerse si esa bonanza se apoya en el endeudamiento de gran parte de la población por veinte, treinta y cuarenta años? En mi opinión si alguien está tan endeudado es muy difícil que consuma productos y servicios con “alegría”, impulsando así la economía. Y si esa deuda pesa por tantos años, ¿cuánto tiempo tardarán esas personas en liberar recursos para consumir como antes?