La internacionalización de la empresa española, como el amor romántico que hoy conocemos, tiene fecha de nacimiento y un porqué.
A principios de los noventa la ID española apenas era del 1% del PIB, mientras que a finales de los noventa más del 9% del PIB. España pasó de ser importante receptor de capitales (finales de los 80) a ser un gran emisor de capitales (finales de los noventa: 5,6% de los recursos mundiales). Este cambio convirtió a España de receptora en emisora neta de recursos entre 1997 y 2000. En 1999, España se situaba en el sexto lugar con más de 39.000 mill. de euros. En este momento es cuando comienzan a surgir las primeras grandes empresas multinacionales españolas. Actualmente, España se sitúa entre las 10 economías más abiertas del mundo (65% del PIB).
Desde comienzos de los 60 hasta la entrada en la UE América Latina superó a la UE como receptor de IDE procedente de España donde destacó el sector manufacturero. Entre 1986-1990, la inversión española dirigida a países comunitarios superó, en todos los sectores, a la dirigida a América Latina
En la década de los noventa podemos observar un gran dinamismo de la inversión española en América Latina (primer país inversor europeo y segundo mundial, llegándose a 20.000 mill. de $ en 1999, a destacar los sectores energéticos (electricidad, petróleo, agua y gas), intermediación financiera y seguros, transportes y comunicaciones.
Observamos un fuerte descenso de la ID española en América Latina desde 2000 y un aumento de la ID de España hacia Europa dada la crisis económica de algunos países latinoamericanos (Argentina), el aumento del riesgo-país (Venezuela y Bolivia) y la segunda integración europea derivada de la moneda única.
Todos tenemos claro que las empresas no juegan con su dinero (shareholders y stakeholders en general) porque sí… Las empresas españolas han seguido una estrategia fundamentada en motivos perfectamente perfilados y alineados con sus intereses. En primer lugar, si las empresas españolas decidieron apostar por América Latina fue debido al evidente crecimiento económico de muchos de estos países (sobretodo en los 90). ¿Y solo por esto? Nada más lejos de la realidad, la propia saturación “en casa” y en general europea hizo que los empresarios españoles vieran en Latino América un suculento, aunque como todos los negocios en esta vida, arriesgado mercado potencial. La incertidumbre en estos países que anteriormente frenaba las firmas españolas se vio compensada por una “aparente” mayor estabilidad jurídica e institucional y una evolución hacia estructuras políticas más democráticas que hicieron que finalmente las grandes empresas españolas se lanzaran a por este mercado. (Recuerden que anteriormente la presencia internacional podría tacharse de nula, llegar a ser una de las economías más cerradas dentro de la OCDE no es decir poco amigos…). Pero como todo en esta vida, la estrategia es fundamental y, hacerse con sectores desregulados o sectores de servicios liberalizados antes que otros paises (tales como minería, hidrocarburos, gas, agua, telecomunicaciones…) también jugó su papel a la hora de decantarse por América Latina.
Pero no todo fue debido a las oportunidades, los lazos culturales -tales como la lengua- que unen nuestra patria con nuestros hermanos latinos (de hecho, si son latinos es por nosotros, españoles, portugueses, italianos… no lo olvidemos) fue el otro gran motivo a parte de las oportunidades mencionadas.
Por otra parte, si debiéramos caracterizar a las empresas multinacionales españolas de algún modo… ¿Cómo lo haríamos? ¿Qué factores o rasgos explican qué características similares entre ellas? O dicho de otro modo, ¿qué tienen las empresas españolas con presencia internacional en común?
En primer lugar podemos hablar de concentración, ya que pocas empresas son las culpables de la mayoría de la inversión (entre 1994-2000, las empresas con capital superior a 60 mill. de euros explican el 80% de la inversión. Entre ellas, 6 empresas el 57%). Por otro lado, se observa que gran parte de ellas responden a un crecimiento internacional (forma de entrada) basado en las adquisiciones (adquisición de participaciones mayoritarias que permiten implantar el “know-how” de gestión mediante un control completo). Podemos seguir dibujando el perfil de la empresa tipo española en el extranjero mediante una estrategia mayoritariamente multidoméstica con adaptación como es el caso de los sectores tales como banca, telefonía, electricidad…).
Pero toda rentabilidad tiene un riesgo asociado, y no todo han sido alegrías para nuestras empresas en el extranjero. Permítanme recordarles los casos de Endesa en Chile y Unión-Fenosa en la Rep. Dominicana, las grandes pérdidas de Telefónica con pérdidas netas de 5.600 mill. de euros en 2002, el gran batacazo de Repsol al adquirir YPF justo en el momento anterior a la devaluación e impago también en 2002. Podríamos nombrar también los “tratos” de BBVA con Fujimori que tanto daño hicieron. Por eso hablábamos antes del binomio rentabilidad-riesgo, ya que las empresas multinacionales españolas invirtieron en países con alto riesgo político, proveniente de sus sistemas de gobierno y de la situación política presente en ellos (Argentina, Bolivia, Venezuela, Perú…).
Hablando de riesgos en Latino América… La hispano-argentina Repsol YPF acaba de descubrir un yacimiento de petróleo de gigantescas dimensiones cerca de Brasil. Algunos afirman que es el más grande descubierto en los últimos treinta años en el mundo, y las acciones se han disparado debido a ello. Justo se ha descubierto el mismo día en el que como viene siendo habitual se ha superado otro registro histórico en el precio del barril alcanzando un máximo histórico de 113 dólares americanos.
¿Hacia donde nos vamos a dirigir ahora? ¿Siguen siendo estos países tan atractivos? ¿Por donde van los tiros? ¿Hacia dónde seguiremos creciendo?
[Gran parte de los de los datos están extraídos de la Universidad de Valencia, a su vez si desean ampliar información consulten: Durán, J (2004): Empresa multinacional e inversión directa española en el exterior. Universia Business Review, tercer trimestre, 114-122. Casilda, R. (2004): Internacionalización e inversiones directas de las empresas españolas en América Latina 2000-2004. Situación y perspectiva. Documentos Cidob]
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Escrito por victor |
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