Al hilo de la reciente huelga de transporte público (autobús) me ha venido a la mente el papel de las organizaciones sindicales en España. Al margen de que su existencia me parece no solo legítima sino necesaria, siempre han habido voces que han cuestionado su representatividad. Por ejemplo, ¿hasta qué punto un sindicato incluye entre sus intereses la defensa de los becarios? Normalmente los trabajadores afiliados son fijos, probablemente porque el riesgo de ser despedido en caso de protesta influye bastante en la decisión de sindicalizarse.
Uno de los principales intereses de los becarios como grupo sería conseguir cierta seguridad de la posibilidad de ser incorpporados como fijos, cosa que hoy en día es muy difícil (por no decir imposible). Durante el tiempo que fuí becario oí a un sindicalista de la empresa comentar cuando le preguntaron por los becarios: eso no es asunto nuestro. Luego me explicaron que la principal presión para que ningún becario se quedara como fijo venía de los sindicatos… la incorporación de nuevos trabajadores que tenían nulo interés por afiliarse no les beneficiaba.
Volviendo a la posibilidad de establecer relaciones win-to-win… ¿no interesaría a los sindicatos ganarse la simpatía de los becarios de cara al día de mañana? No sería tan difícil, pienso yo, hacerlo.