El establecimiento de la Unión Económica y Monetaria y la creación del Euro como moneda única han significado uno de los cambios más relevantes y con mayor peso en la escena monetaria internacional desde la configuración de la disciplina cambiaria de Bretton Woods.

La consolidación del Euro dentro del sistema monetario internacional depende directamente de múltiples variables asociadas a las diferentes funciones que desarrolla una moneda internacional. En su competencia con la posición que aún hoy sigue manteniendo el dólar americano conviene no perder de vista el dominio que éste ha ejercido durante el último medio siglo en la economía mundial. Sin embargo en la denominación de las carteras privadas de activos, el dólar ha sufrido un marcada contracción a favor de las monedas europeas y el yen japonés.
Podemos decir que según la tendencia histórica que se viene observando, no es previsible que se vayan a producir cambios drásticos en la descomposición monetaria de operaciones y activos en los mercados. El reciente avance del euro en detrimento del dólar necesitará un periodo largo, progresivo y gradual para acabar de completarse.
Un hipotético proceso de internacionalización del euro y del yen obtendría mayores ventajas ya que se conseguiría un estrechamiento del ámbito de actuación de la divisa americana. Llegados a este punto parece más factible que pueda acabar ocurriendo esto en el caso del euro que en el del yen japonés, dado que la competencia ya establecida yen/dólar es mucho más intensa en la zona asiática.
Como moneda con vocación de facturación a nivel internacional, el euro es ya actualmente una referencia lógica en la
mayor parte de los intercambios comerciales que se dan entre los países de la Unión Europea, aunque hay que reseñar que el comercio “intracomunitario” en este caso deja de tener el carácter o consideración de internacional y esto hace que suponga una sensible reducción del peso sobre los intercambios mundiales. La mayor participación del euro en la facturación del comercio europeo supondrá que los efectos derivados de las fluctuaciones cambiarias del dólar se reduzcan. Esto supondría un ahorro en primas de riesgo y costes de cobertura.
A modo de conclusión nos gustaría decir que en definitiva el nacimiento de este sistema monetario “tripolar” es una realidad que empezamos a palpar con los dedos aunque algunas turbulencias económicas y monetarias vividas en algunas zonas del planeta en los últimos años no hayan incidido de forma positiva en el cumplimiento de esta previsión.


















Comentario de Rafael del Barco Carreras el día Oct 8, 2008 | Responder 1
PRIMERA MEDIDA A LA PROFUNDA CRISIS,
GARANTIZADOS 100.000 EUROS… ¿¿??
Rafael del Barco Carreras
8-10-08. Además se les ocurre otra genialidad, blanquear los 54.000 millones de euros en billetes de 500 amontonados en cajas fuertes, o a buen recaudo en los paraísos fiscales, depositados en las múltiples cuentas ajenas a toda inspección del Banco de España o Hacienda alguna, por tanto al propio balance “oficial” de la entidad, en sus acorazadas cajas de seguridad, o opacas inversiones en países más que opacos. Caso del BBVA, en que a cargo de esos fondos con total desvergüenza el presidente y consejeros se constituyeron multimillonarios fondos de pensiones, y la Justicia Española, aumentando las bases de la total impunidad, dictó otra descarada sentencia.
Casi 10 BILLONES DE LAS ANTIGUAS PESETAS, a las que si sumamos billetes de 100 y 200 la liquidez del Sistema no solo mejoraría sino que permitiría regularizar el desfase del desaforado y corrupto sector financiero-inmobiliario. Y si añadimos los saldos por esos paraísos fiscales, sucedería como se decía de todos los países sudamericanos en quiebra, que su deuda externa cuadraba con los saldos de sus políticos y amigos en Suiza. En nuestro caso el saldo total en dinero negro cuadraría con la suma de los créditos impagados por las inmobiliarias, la parte basura de todas las hipotecas, la especulación en la burbuja y el 3 o 20% en negro del corrupto sector de la construcción, sin añadir el circulante en el floreciente mercado de la DROGA, y sus anexos el blanqueo y la prostitución, con incontables billetes de 10, 20 y 50, habituales en las dosis del menudeo y narcos de medio pelo. La ruina de un país equivale a la riqueza de sus dirigentes y financieros.
Cada día las oímos de más gordas… que si comprar pisos y terrenos a las inmobiliarias en crisis, la mayoría ya en poder del Sistema Financiero por sus hipotecas basura… que si las inmobiliarias tomaron riesgos, que en realidad tomó el Sistema con conocimiento de la Central de Riesgos del Banco de España… que si la culpa de los americanos…que el Tesoro garantiza… ¿qué Tesoro? Porque aquí solo existen dos tesoros, el de los billetes impresos del BCE (papel inflación), y el de la gran Cueva de Alí Babá… los dos de duro o imposible obtención.
Este globo sonda de dinero negro, además de una sandez porque nadie sacará sus “ahorros” de donde los tenga (los corruptos pudientes no se fían del Sistema del que forman parte), pone de manifiesto la peculiaridad de España, que supera a todos los países de su entorno en CORRUPCIÓN, y que nuestros políticos están tan acostumbrados a dirigirse a sus votantes, la “buena gente” que ni conoce el color de esos billetes, que creyéndose sus propias mentiras pretenden convencer a la “mala gente” que en gran parte son “ellos mismos”.
La medida, máxime, blanqueará una parte de alguna mediana y pequeña fortuna, otorgando existencia legal más allá de pequeños negocios tapadera, la mayoría inviables y en quiebra, al igual que las “amnistías fiscales” del ministro Fernández Ordóñez a finales de los 70, o las emisiones opacas al fisco de los 80, o sea, blanquear lo suficiente para rellenar la declaración de la Renta y justificar su existencia ante una superficial inspección de Hacienda. El español “listillo” sabe que se enfrenta a las terribles mesnadas del Rey, y por lo tanto las cosechas o botines de guerra seguirán en las bien selladas cuevas.
Digo yo que podrían emitir pagarés o bonos al portador, trasmisibles sin titular y registro, por lo tanto sin el control jurídico y fiscal a que está sujeto cualquier activo español. Los americanos los tienen, pero en el país más legalmente descontrolado de Occidente dictar medidas en que el Estado no pueda meter mano, es una herejía. Significaría la institucionalización y rentabilidad del dinero negro, otra herejía.
Y si en España los políticos sueltan tonterías o “frases de cretinos”, los 100.000 €, en Europa, no menos. “El Estado garantizará todos los saldos en instituciones bancarias”. Buenos titulares, máxime si por el peculiar Sistema Financiero Español las Cajas son “públicas”, y si caen el BBVA y BSCH, se va al garete todo el Sistema, el Corralito Argentino, pues el resto de bancos inciden tan poco que no cuentan, y puede que en este momento aprovechen para darles la puntilla, así todo NACIONALIZADO, o en las buenas manos de quien decida el Mando… y las deseadas fusiones tan soñadas por Narcís Serra…
Una medida los 100.000 € que en teoría frena el pánico, y si más allá de 3.000 € el banco tiene el derecho de entregar un “papelito”, cheque, a ingresar forzosamente en otra entidad del Sistema, se cierra el círculo, salvados del “Corralito Argentino”. ¿¿??.
Total, que el BCE inyecte euros… a cargo de la inflación, y todos felices menos trabajadores y pensionistas. LOS VOTANTES.