Cuando uno tiene tiempo, lee la prensa extranjera, ese repaso, aunque sea semanal de los diarios italianos, germanos, franceses e ingleses, no sólo hace sentirse a uno agraciado de poder condividir con otros el don del lenguaje, si no que supone averiguar qué dicen en el extranjero de España, fuera de los partes meteorológicos y de las rutas turísticas, claro.
Suponiendo que usted, amigo lector, hubiera visto la siguiente portada de la Tribune del pasado martes:

…me pregunto si habría pensado no en las palabras del Sr. Montoro, antiguo ministro de economía y por el que se merece no sólo por su persona y su cargo y trayectoria un respeto, si no porque nunca ha sido dado ha grandes titulares, cumpliendo más que excelsamente su función de gran contable del reino, sobre la visión imparable del paro en España, o la visión de nuestro vicepresidente sobre la posibilidad de estanflación (paro e inflación simultáneos, someramente explicados) o le habría llamado más la atención sobre la editorialista Srta. Sophie Gherardi de dicho periódico el ataque frontal a la salud económica nacional.
Mi duda, amigo lector, es si en algún momento, en estos pasados años, le ha parecido a usted estar de fiesta, mientras el precio (que no el valor) del suelo y de los pisos ha subido, sus préstamos personales han sido encarecidos por el euribor, al igual que su hipoteca, su capacidad de ahorro ha disminuido y si por alguna extraña razón, da la casualidad que no ha tenido que cambiar de empleo por recesión, crisis de sector, competencia, I+D+I, encarecimiento de materias primas, dumping competitivo extranjero, o tantos otros hechos en estos últimos años….
Por tanto, amigo lector, dado que parece que sólo las grandes promotoras han estado de fiesta, y que el resto de la nación, que yo pensaba que no, resulta que también ha estado de fiesta, francamente, démosle la razón a dicho periódico y admitamos en público escarnio que la fiesta se ha acabado, y que por tanto, la época de apretarse los cinturones acaba de empezar, ¿o no?, no estoy muy seguro….
[Once upon a time… or maybe twice, there was an unearthly paradise called Pepperland. 80000 leagues beneath the sea, it lay, or lies. I’m not too sure]

